La inflación es el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de bienes y servicios en una economía durante un periodo prolongado, lo que conlleva una pérdida del poder adquisitivo de la moneda. En términos prácticos, implica que con la misma cantidad de dinero se pueden adquirir menos productos o servicios que antes, afectando tanto a consumidores como a empresas en sus decisiones de gasto y ahorro.
Se mide principalmente a través de índices de precios, siendo el más utilizado el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que recoge la evolución de una cesta de bienes y servicios representativa del gasto de los hogares. Otros indicadores relevantes son el Índice de Precios al Productor (IPP), que analiza las variaciones en los costes de producción, y las tasas de inflación subyacente, que excluyen componentes volátiles como alimentos y energía para captar la tendencia de fondo.
Causas de la inflación
Las causas de la inflación se suelen clasificar en tres grandes grupos:
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De demanda, cuando un exceso de demanda conjunta presiona al alza los precios.
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De costes, derivada de aumentos en los precios de materias primas (petróleo, salarios) que las empresas trasladan al consumidor.
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Por expectativas, cuando los agentes anticipan subidas de precios y ajustan salarios o precios en consecuencia, creando un círculo autoalimentado. A estas se suman factores monetarios, como un crecimiento excesivo de la oferta de dinero respecto al crecimiento real de la economía.
La inflación tiene efectos mixtos: niveles moderados pueden incentivar el consumo y la inversión, pero tasas elevadas erosionan el ahorro, distorsionan comparaciones intertemporales y encarecen la financiación. Para contenerla, los bancos centrales emplean política monetaria restrictiva (subida de tipos de interés, operaciones de mercado abierto) y los gobiernos, en menor medida, política fiscal (control del gasto público) o intervenciones puntuales en precios y salarios. Mantener objetivos de inflación bajos y estables es esencial para garantizar previsibilidad y confianza en la economía.
